SaaS
CIVIA se opera como servicio: la entidad trabaja desde el primer día y recibe las versiones nuevas sin ocuparse de la infraestructura.
- Instalación propia por entidad
- Copias de seguridad y supervisión
- Actualizaciones planificadas
Llegar los últimos nos permite elegir sin hipotecas: inteligencia artificial desde el origen, datos interconectados por diseño y una arquitectura preparada para crecer con cada entidad.
Datos, permisos, procesos e integraciones se diseñan desde el origen para trabajar con inteligencia artificial. Agentes especializados consultan procedimientos y documentos, preparan borradores y propuestas y trabajan sobre objetivos programados.
Cada agente tiene definidos sus herramientas, sus límites de ejecución y quién autoriza qué. La entidad ve en todo momento qué agentes hay y qué pueden hacer.
La plataforma no depende de un único proveedor de modelos: la entidad elige con cuál trabajar, incluidos modelos propios, y puede cambiarlo sin rehacer nada.
La IA propone y explica; las acciones sensibles piden confirmación expresa, y la decisión administrativa y la firma siguen siendo humanas.
Expedientes, padrón, tributos, documentos y organización ofrecen herramientas a los agentes, siempre con los permisos de la persona que los usa.
Un ayuntamiento trabaja con aplicaciones de varios proveedores y con servicios de otras administraciones. CIVIA hace de enlace entre todos: es interoperable de nacimiento y no trata la integración como un añadido.
Cuando ocurre algo en el ayuntamiento, CIVIA lo publica como un evento y cada servicio interesado reacciona por su cuenta. Las consecuencias se desencadenan solas, en paralelo y sin copiar datos de una aplicación a otra.
Cada hecho administrativo (una solicitud, una firma, una resolución) se publica como un evento, y cada servicio interesado reacciona por su cuenta.
Liquidaciones, apuntes, notificaciones y avisos se desencadenan solos a partir del hecho que los origina, sin copiar datos entre aplicaciones.
El trabajo pesado se procesa en segundo plano, sin bloquear a quien atiende, y cada servicio crece por separado según la carga.
Cada entidad tiene sus datos aislados y sus permisos, que se comprueban en el servidor en cada petición.
El mismo producto y las mismas capacidades en la nube o en la infraestructura de la entidad. En los dos casos, cada instalación tiene su propia base de datos, su identidad, sus copias y su configuración.
CIVIA se opera como servicio: la entidad trabaja desde el primer día y recibe las versiones nuevas sin ocuparse de la infraestructura.
CIVIA se instala en la infraestructura de la entidad o de quien le presta servicio, con el mismo producto y las mismas capacidades.
CIVIA parte de una configuración base común: procedimientos tipo, plantillas, calendarios y permisos ya resueltos. Un asistente guía el alta por bloques y muestra qué está preparado y qué falta.
Se parte de sus datos públicos y de su estructura organizativa.
Organización, responsables, festivos locales y conexiones con los sistemas existentes.
Procedimientos tipo, plantillas, calendarios y permisos ya resueltos, listos para ajustar.
Un asistente muestra qué está preparado y qué falta, y se puede retomar en cualquier momento.
Preparamos una presentación con los procedimientos y servicios que más le importan, sobre un ayuntamiento de demostración.